Masaje Circulatorio en Gandía y Ontinyent: Beneficios, Técnica y Cuidados Completos
Piernas hinchadas al final del día, sensación de pesadez constante, tobillos que marcan el calcetín… Si alguno de estos síntomas te resulta familiar, el masaje circulatorio puede ser exactamente lo que necesitas. Esta técnica manual mejora el retorno venoso, reduce la retención de líquidos y alivia esa sensación de cansancio acumulado en las extremidades inferiores.
En esta guía te explicamos cómo funciona, qué resultados puedes esperar de verdad y qué cuidados seguir antes y después de cada sesión.
¿Qué es un Masaje Circulatorio y Cómo Funciona?
El masaje circulatorio es una técnica manual centrada en activar el flujo sanguíneo y linfático del cuerpo. A diferencia de un masaje relajante —donde el objetivo principal es reducir tensión muscular—, aquí las maniobras siguen la dirección del retorno venoso: desde las extremidades hacia el corazón.
Se trabaja con movimientos ascendentes, presiones rítmicas y bombeos que estimulan las paredes de los vasos sanguíneos. El resultado es una mejor oxigenación de los tejidos y una movilización más eficiente de los líquidos acumulados.
Diferencia entre masaje circulatorio, drenaje linfático y anticelulitis
Es una confusión muy habitual. Aunque comparten algunas maniobras, cada técnica tiene un enfoque distinto:
- Masaje circulatorio: prioriza el flujo sanguíneo. Usa presión moderada-firme y movimientos ascendentes. Ideal para piernas cansadas, mala circulación y sensación de pesadez.
- Drenaje linfático: trabaja con presión muy suave sobre los ganglios y canales linfáticos. Enfocado en eliminar toxinas y reducir edemas post-quirúrgicos.
- Masaje anticelulítico: emplea amasamiento profundo, pellizcos y percusiones para romper nódulos de grasa. Es más intenso y puede resultar algo incómodo.
En un salón profesional como Adrian Beauty Studio Gandía, la terapeuta adapta la técnica según tu situación particular. A veces se combinan maniobras de distintas modalidades en una misma sesión para obtener mejores resultados.
¿Quién debería recibir un masaje circulatorio?
Este masaje resulta especialmente útil para:
- Personas que pasan muchas horas de pie o sentadas (hostelería, oficina, comercio).
- Mujeres con retención de líquidos, sobre todo en la zona de piernas y tobillos.
- Quienes notan piernas pesadas, hormigueo o hinchazón al final de la jornada.
- Personas con tendencia a varices leves o arañas vasculares (siempre bajo valoración previa).
- Deportistas que buscan acelerar la recuperación muscular.
Si tienes dudas sobre si es adecuado para tu caso, consulta con un profesional sanitario antes de reservar.
Beneficios Principales del Masaje Circulatorio
Mejora de la circulación sanguínea y oxigenación
El beneficio más directo: las maniobras ascendentes favorecen el retorno venoso, lo que significa que la sangre desoxigenada vuelve con más facilidad al corazón. Esto se traduce en tejidos mejor nutridos, piel con mejor tono y menos sensación de frío en pies y manos.
Reducción de retención de líquidos y edemas
Cuando el sistema circulatorio no funciona de forma óptima, el líquido tiende a acumularse en tobillos, pantorrillas y muslos. El masaje circulatorio moviliza ese líquido retenido y facilita su eliminación natural. Muchas clientas notan la diferencia ya desde la primera sesión, aunque los resultados más estables llegan con la constancia.
Alivio de piernas cansadas y pesadas
Es probablemente el motivo más frecuente de consulta. La combinación de presión rítmica y movimientos envolventes produce un alivio casi inmediato de la sensación de peso. Según la experiencia en cabina, la mayoría de personas salen de la sesión con una notable sensación de ligereza.
Efectos sobre varices y problemas vasculares
Aquí conviene ser claros: el masaje circulatorio no elimina varices ya formadas. Lo que sí puede hacer es mejorar la circulación periférica y aliviar las molestias asociadas (pesadez, calambres nocturnos, hinchazón). En casos de varices diagnosticadas, la terapeuta adapta la presión y evita trabajar directamente sobre la vena afectada. Si tienes varices moderadas o graves, consulta siempre con tu médico antes.
¿Qué Esperar Durante tu Masaje Circulatorio?
Preparación antes del masaje
No hace falta nada especial, pero estos consejos ayudan a aprovechar mejor la sesión:
- Hidratación previa: bebe un par de vasos de agua en las horas anteriores. Facilita la movilización de líquidos.
- Ropa cómoda: llegarás vestida, pero conviene traer ropa suelta para después. Las piernas pueden quedar algo enrojecidas temporalmente.
- Evita comidas copiosas: mejor no venir justo después de comer. Un estómago lleno puede resultar incómodo tumbada.
- Avisa de cualquier condición médica: varices, trombosis previa, embarazo o tratamientos farmacológicos. La información es clave para adaptar la sesión.
Técnicas y presión aplicada
Durante el masaje circulatorio, la terapeuta utiliza una combinación de:
- Effleurage ascendente: deslizamientos largos desde el tobillo hacia el muslo, con presión progresiva.
- Amasamiento suave: trabajo más profundo sobre pantorrillas y muslos para activar la microcirculación.
- Bombeos en articulaciones: presiones rítmicas en tobillo, rodilla e ingle para estimular los puntos de retorno venoso.
- Presiones estáticas: paradas breves en zonas de congestión para facilitar el drenaje.
La presión es firme pero no dolorosa. Si en algún momento sientes molestia, basta con avisar para que se ajuste la intensidad.
Duración y frecuencia recomendada
Las sesiones de masaje circulatorio duran en torno a 60 minutos, tiempo suficiente para trabajar ambas piernas de forma completa y dedicar atención a las zonas con mayor acumulación.
En cuanto a frecuencia, lo habitual en un salón profesional es recomendar:
- Fase inicial: una sesión semanal durante 4-6 semanas si hay retención importante.
- Mantenimiento: una sesión quincenal o mensual según la respuesta de cada persona.
- Épocas de calor: conviene aumentar la frecuencia en verano, cuando la dilatación venosa empeora los síntomas.
Cuidados Después del Masaje Circulatorio
Primeras 24 horas post-masaje
Lo que hagas después influye mucho en la duración de los resultados:
- Bebe al menos 1,5 litros de agua el resto del día. El masaje moviliza toxinas y líquidos que el cuerpo necesita eliminar.
- Evita baños muy calientes o saunas durante las primeras horas. El calor dilata los vasos y puede revertir parte del efecto.
- Camina 15-20 minutos si te es posible. El movimiento suave refuerza la activación circulatoria.
- No cruces las piernas al sentarte. Parece un detalle menor, pero dificulta el retorno venoso.
Si quieres profundizar en rutinas de cuidados post-tratamiento, te puede interesar nuestra guía de cuidados después de una pedicura, que comparte algunas recomendaciones aplicables.
Hidratación y cambios en tu estilo de vida
El masaje es una herramienta potente, pero sus efectos se multiplican con pequeños ajustes diarios:
- Eleva las piernas 15-20 minutos al llegar a casa (apóyalas en la pared o sobre cojines).
- Usa medias de compresión si pasas muchas horas de pie, especialmente en verano.
- Reduce el consumo de sal, que favorece la retención de líquidos.
- Incluye alimentos diuréticos naturales: piña, pepino, espárragos, sandía.
Cuándo esperar resultados visibles
Tras la primera sesión suele notarse alivio inmediato: piernas más ligeras, menos hinchazón y mejor movilidad. Los cambios sostenidos —reducción visible de edema, mejoría del tono de piel, menos calambres nocturnos— suelen aparecer a partir de la tercera o cuarta sesión manteniendo una frecuencia regular.
Cada cuerpo responde de forma diferente. Las personas con retención leve suelen notar mejoría más rápida que quienes tienen problemas circulatorios crónicos.
Masaje Circulatorio para Casos Específicos
Para piernas cansadas y pesadas
Es el caso más habitual. Si trabajas de pie (comercio, hostelería, peluquería) o pasas muchas horas sentada en oficina, las piernas acumulan tensión y líquido durante la jornada. Un masaje circulatorio semanal puede marcar la diferencia entre llegar a casa arrastrando los pies o con energía para pasear por la playa de Gandía.
Para retención de líquidos
La retención de líquidos tiene múltiples causas (hormonales, alimentarias, sedentarismo). El masaje circulatorio actúa sobre el síntoma movilizando el líquido acumulado, pero conviene abordar también la causa. Si la retención es frecuente y no mejora, consulta con tu médico para descartar causas subyacentes.
Para varices y problemas circulatorios
Insistimos: el masaje no cura las varices. Sí puede aliviar la sintomatología asociada cuando se aplica con las adaptaciones correctas (evitar presión directa sobre la variz, trabajar zonas adyacentes, intensidad controlada). En nuestro centro de Ontinyent y en el de Gandía, la terapeuta siempre realiza una valoración visual previa para adaptar el protocolo.
Contraindicaciones: Cuándo NO Hacer Masaje Circulatorio
Como cualquier terapia manual, el masaje circulatorio tiene situaciones en las que está contraindicado o requiere precaución especial:
- Trombosis venosa profunda (TVP) actual o reciente: contraindicación absoluta. El masaje podría movilizar un trombo.
- Infecciones activas de piel en la zona a tratar (heridas abiertas, celulitis infecciosa, eccema agudo).
- Fiebre o infección sistémica: el cuerpo necesita descanso, no estimulación adicional.
- Embarazo de riesgo: consultar siempre con el ginecólogo. En embarazos normales, puede adaptarse con precauciones.
- Insuficiencia cardíaca grave: la movilización de líquidos puede sobrecargar el sistema.
- Flebitis activa: inflamación de una vena. Hay que esperar a que remita.
Ante cualquier duda, la recomendación siempre es consultar con tu médico antes de reservar. En el salón te preguntaremos sobre tu historial para asegurarnos de que la sesión es segura.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre masaje circulatorio y drenaje linfático?
Aunque ambos buscan mejorar la circulación de fluidos corporales, actúan sobre sistemas distintos. El masaje circulatorio trabaja principalmente el sistema venoso con presión moderada-firme y movimientos ascendentes. El drenaje linfático se centra en el sistema linfático con presiones muy suaves y lentas, dirigidas a los ganglios. En la práctica, el circulatorio es más adecuado para piernas pesadas y mala circulación, mientras que el drenaje linfático se recomienda más tras cirugías o para edemas de origen linfático.
¿Cuántas sesiones necesito para ver resultados?
El alivio de la sensación de pesadez suele notarse desde la primera sesión. Para resultados más estables —como reducción visible de hinchazón o mejoría sostenida del tono de piel— lo habitual es necesitar entre 4 y 6 sesiones con frecuencia semanal. A partir de ahí, se puede espaciar a una sesión quincenal o mensual como mantenimiento. La respuesta varía según la causa de la mala circulación y los hábitos de vida de cada persona.
¿El masaje circulatorio duele o causa moretones?
No debería doler. La presión es firme pero siempre dentro del umbral de comodidad. Si sientes molestia, basta con indicarlo para que la terapeuta ajuste la intensidad. En cuanto a moretones, son infrecuentes en un masaje circulatorio bien aplicado. Puede aparecer un ligero enrojecimiento temporal por la activación del flujo sanguíneo, pero desaparece en pocas horas. Si tiendes a hematomas con facilidad, menciónalo antes de empezar.
¿Puedo hacerme un masaje circulatorio si tengo varices?
Depende del grado. Con varices leves o arañas vasculares, sí se puede realizar adaptando la técnica: se evita presión directa sobre la variz y se trabaja con maniobras más suaves en esas zonas. En varices moderadas o graves, es imprescindible contar con el visto bueno de tu médico o angiólogo. Nunca se debe aplicar presión fuerte sobre una variz prominente o inflamada.
¿Qué debo hacer después del masaje para cuidar mi piel?
Lo más importante es mantener una buena hidratación: bebe abundante agua durante las horas posteriores. Evita duchas muy calientes o saunas en las primeras horas. Aplica una crema hidratante o un gel frío en las piernas si notas calor residual. Caminar suavemente 15-20 minutos después refuerza los beneficios. Por la noche, eleva las piernas unos minutos antes de dormir para prolongar el efecto drenante.
¿Con qué frecuencia debo recibir masajes circulatorios?
No existe una frecuencia única para todo el mundo. Como orientación general, en casos de retención de líquidos o piernas cansadas crónicas, se recomienda empezar con una sesión semanal durante un mes. Después, una sesión cada dos o tres semanas suele ser suficiente como mantenimiento. En verano, cuando el calor agrava los síntomas circulatorios, conviene aumentar ligeramente la frecuencia. Tu terapeuta puede ayudarte a definir un plan adaptado a tu situación.
Si notas piernas cansadas, retención de líquidos o simplemente quieres mejorar tu circulación, reserva tu sesión de masaje circulatorio en Adrian Beauty Studio Gandía o en nuestro centro de Ontinyent. Te haremos una valoración previa para adaptar la sesión a lo que realmente necesitas.
Y si buscas complementar tu rutina de bienestar, echa un vistazo a nuestra guía sobre limpieza facial profunda: cuidar la circulación del rostro es igual de importante.